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  • Entre las teorías de la conspiración más difundidas aparece con frecuencia el HAARP, una instalación de antenas situada en Alaska y dedicada al estudio de la ionosfera. En internet se le han atribuido poderes bastante más impresionantes: controlar el clima, provocar huracanes e incluso producir terremotos.

    No existe evidencia de que pueda hacer semejantes cosas.

    Pero, curiosamente, sí existió otro proyecto con un nombre casi idéntico: HARP, con una sola A. Y este sí podía hacer temblar el suelo.

    El procedimiento, eso sí, era bastante menos misterioso: consistía en detonar una enorme carga de pólvora dentro de un gigantesco cañón naval de 16 pulgadas. Según algunas historias del proyecto, las vibraciones no eran particularmente apreciadas por las ventanas cercanas ni por algunos sanitarios de la estación.

    Esta es la historia del otro HARP.